El algorítmo es el impostor.
Gente talentosa dudando de su capacidad, cuestionando sus resultados y sintiendo que, en cualquier momento, alguien va a descubrir que “no era para tanto”.
Gente talentosa dudando de su capacidad, cuestionando sus resultados y sintiendo que, en cualquier momento, alguien va a descubrir que “no era para tanto”.
No es tu mercado. Es tu enfoque. Tu día comienza dentro de una sala de juntas fría y con luz fluorescente que encandila. Te sientas a presentar a “tu cliente ideal” y el brief arranca con lo de siempre: edad, género, NSE, ubicación. El Excel bonito y ordenado, rebozando de información y gráficos. El equipo